Evangelio del día
Jesús ora al Padre pidiendo que sus discípulos sean uno, protegidos del mal y santificados en la verdad. En el Evangelio de Juan 17, Cristo envía a sus seguidores al mundo para dar testimonio, sin perder la fe ni la alegría de su palabra.

Jesús ora por la unidad y la protección de sus discípulos en el Evangelio de Juan
En el Evangelio de hoy, tomado de Evangelio según San Juan, Jesús eleva una oración al Padre en la que pide especialmente por la unidad, la protección y la santificación de sus discípulos antes de su partida.
El pasaje recoge el clamor de Cristo: “Padre santo, guárdalos en tu nombre… para que sean uno, como nosotros”, destacando la importancia de la unidad entre los creyentes como reflejo de la comunión divina.
Jesús reconoce que, mientras estuvo con ellos, los protegió y los cuidó, pero ahora, al volver al Padre, encomienda a los suyos a la custodia divina, pidiendo que sean preservados del mal en medio del mundo.
El texto subraya también la tensión entre los discípulos y el mundo: “No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo”, una expresión que resalta su misión espiritual en medio de la realidad terrenal.
Asimismo, Jesús pide al Padre que los santifique en la verdad, afirmando que la Palabra de Dios es verdad, y los envía al mundo con la misma misión que Él recibió del Padre.
La lectura concluye con una afirmación central del mensaje cristiano: la consagración de los discípulos para continuar la obra de Cristo, viviendo en la verdad y la fidelidad al Evangelio.

Comentarios