El Monorriel de Santiago: la cara oculta de una inversión multimillonaria
- 4 jun
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Artículo cuestiona el Monorriel de Santiago: aunque promete modernidad y eficiencia, plantea dudas sobre si fue la mejor alternativa frente a sistemas BRT o buses.
Santiago. El proyecto del Monorriel de Santiago continúa generando opiniones divididas entre quienes destacan su impacto en la modernización del transporte urbano y quienes cuestionan aspectos relacionados con su planificación, costos, plazos de ejecución y mecanismos de contratación.
Mientras las autoridades presentan la obra como una solución estratégica para transformar la movilidad de la ciudad, diversos sectores han planteado interrogantes sobre el proceso de selección de la tecnología, la evaluación de alternativas y el incremento de los costos desde el inicio de la iniciativa.
El sistema ha sido promovido como una infraestructura capaz de reducir tiempos de desplazamiento, integrarse con el teleférico y fortalecer la imagen urbana de Santiago. Sin embargo, especialistas y observadores sostienen que las grandes inversiones públicas deben analizarse no solo por sus beneficios visibles, sino también por su sostenibilidad financiera y el proceso mediante el cual fueron concebidas.
Uno de los principales cuestionamientos gira en torno a si el monorriel fue seleccionado tras una comparación exhaustiva con otras opciones de transporte masivo o si la decisión estuvo condicionada desde etapas tempranas por factores tecnológicos y contractuales.
Los críticos recuerdan que el Plan Integral de Movilidad Urbana Sostenible (PIMUS), elaborado en 2019 por la firma española IDOM con financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), proponía una red integrada de transporte basada en corredores troncales y alimentadores, utilizando autobuses de alta capacidad como alternativa para responder a los niveles de demanda identificados en la ciudad.
Según ese estudio, los corredores de mayor flujo registraban entre 1,150 y 1,400 pasajeros por hora por sentido durante los períodos pico. Los defensores de esta visión argumentan que dichos niveles podían ser atendidos mediante sistemas de autobuses articulados con carriles exclusivos, con una inversión estimada en alrededor de 471 millones de dólares.
Por el contrario, el monorriel fue diseñado con una capacidad anunciada de hasta 20,000 pasajeros por hora por sentido, lo que ha generado debates sobre un posible sobredimensionamiento respecto a la demanda actual.
Otro de los aspectos señalados es el incremento del costo global del proyecto. La obra civil fue adjudicada en marzo de 2022 al Consorcio Sistema de Transporte Monorriel de Santiago por aproximadamente 25,028 millones de pesos, equivalentes entonces a unos 450 millones de dólares.
Posteriormente se incorporó el componente tecnológico, incluyendo material rodante, señalización, sistemas electromecánicos y telecomunicaciones. Distintas estimaciones sitúan actualmente la inversión total entre 1,200 y 1,300 millones de dólares, aunque aún no se ha divulgado de manera consolidada el costo final actualizado del proyecto.
También han surgido cuestionamientos relacionados con los plazos de ejecución. El contrato original contemplaba una duración aproximada de 18 meses, lo que habría permitido concluir las obras principales entre finales de 2023 e inicios de 2024. Sin embargo, las fechas de terminación han sido ajustadas en varias ocasiones y actualmente las autoridades proyectan pruebas operativas y puesta en funcionamiento hacia finales de 2026.
Analistas consideran que parte de estos retrasos podrían estar vinculados a ajustes de ingeniería, modificaciones de trazado, liberación de terrenos e intervenciones complementarias que fueron surgiendo durante la ejecución.
Asimismo, algunos sectores han solicitado una mayor divulgación de información relacionada con contratos, adendas, cronogramas, costos actualizados y compromisos financieros del Estado, argumentando que la magnitud de la inversión requiere altos niveles de transparencia y rendición de cuentas.
Por su parte, las autoridades han defendido el proyecto como una apuesta estratégica para el desarrollo de Santiago, destacando que permitirá contar con un sistema de transporte masivo moderno, eficiente y alineado con estándares internacionales.
El debate continúa mientras avanzan las obras de una infraestructura que, independientemente de las posiciones encontradas, representa una de las inversiones más importantes en movilidad urbana realizadas en la historia reciente de la República Dominicana.
Monorriel de Santiago: la cara oculta de una inversión multimillonaria. (2026, 3 de junio). Diario Libre. https://www.diariolibre.com/opinion/agora/2026/06/03/monorriel-de-santiago-la-cara-oculta-de-una-inversion-multimillonaria/3555141

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